Una nueva colaboración… En este caso tiene aroma a pata negra. Canotier desgrana la Fashion con fragancia política.

Afirmamos que la política es omnipresente y controla todo, sin embargo la moda es de lo poco que cabalga sobre ella, su influencia comienza a notarse hasta en Spain, un lugar muy dado a decir “eso aquí no pasa”. El propio Pablo Iglesias se refirió inconscientemente a ella al manifestar que si Artur Mas vistiera camiseta de asas le llamarían antisistema. Sus palabras reflejan que en esta política hay algo más que trajes. Ya se sabe, cuanto más se cierran las puertas más se abren las alas, por eso no es casualidad que en la época del austero, sobrio y soso Rajoy se haya abierto el armario para dar rienda suelta a vestimentas nuevas como las camisas sin corbatas, las chaquetas de colores y hasta el siempre infravalorado y despreciado niqui.

Hagamos un repaso de la Spanish Fashion Spectrum. Dejando a un lado a Rajoy, al que pedirle que se salga del traje azul, negro o gris le resultaría tan violento como hablar su lengua madre, el gallego, nos centramos en el segundo con mayor poder, Artur Mas, que al igual que Rajoy no cambia, pero éste resulta hasta estiloso y eso le sirve para salir airoso también en cuestión de moda. Pedro Sánchez, chaqueta con corbata, sin corbata, camisa por dentro y por fuera, se adapta, su percha es impresionante, lástima que el color sólo lo invirtiera en su bandera española de 1000 metros de largo por 700 de ancho.

La camisa en políticaPárrafo aparte merece la nueva hornada, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Anna Gabriel. Rivera le metió color a las chaquetas y se quitó la corbata (quién iba a pensar que uno de derechas quitaría lo que consideraba el proletariado como el yugo, la corbata). Pablo Iglesias se saca mucho la camisa, su coleta le da el aire de rebeldía que busca (estamos a punto de ver en el parlamento a un secretario general de un partido con coleta. No hace mucho lo hubieran prohibido por lo religioso o por lo criminal). Y Anna Gabriel, de la CUP, la mejor representante de la combinación camiseta de manga corta sobre camiseta de manga larga (este estilo es curioso, nada más verlo tapona los oídos de la gente en el ipso facto, sus palabras no se escuchan y sólo importa su ropa).

Apocalipsis de algodón

Sea como sea, la moda se metió en los estilos de los líderes, en su ideología o lo que quieran transmitir. La izquierda, la derecha, el centro izquierda, el centro derecha, el centro, la izquieda-derecha, la derecha-izquierda, adelante y atrás, un, dos, tres… tienen su estilo pero cada vez más mezclados. La codera ya no es monopolio de la izquierda, ahora una chaquetita azul con coderas rojas nos teletransporta al otro lado. Este mestizaje corona a la moda y doblega a la toda poderosa política ante ella. De seguir así, vamos a llegar a momentos épicos cuando marxistas griten con orgullo que les gusta la moda a pesar del capitalismo que lo mantiene y la gente de derecha ya no corra despavorida al creer que el apocalipsis vendrá en forma de camiseta.

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