Deadman Walker nos vuelve a deleitar con el segundo capítulo de su colaboración, …. No te digo ‘ná’ y te lo digo ‘tó’ cierra el círculo de la “evolución” de la presidencia del Athletic…

Athletic, zu zara nagusia…. y tus presidentes más

Capítulo 2

En el capítulo anterior, analizábamos el curioso caso de obesidad mórbida que se cierne sobre los últimos presidentes del Athletic Club. El actual inquilino del sillón presidencial de Ibaigane, aunque con unos antecedentes sociales infinitamente menos turbios que los de su antecesor en el cargo, también tiene para comer aparte. Dicho sea esto sin retintín; no en vano, estamos hablando de un excapitán del Athletic, demonios… Pero es un hecho constatado que el ‘figurín’ Urrutia, con un bagaje a sus espaldas de una década y media como ‘jefe de máquinas’ del centro del campo del primer equipo rojiblanco, también fue contagiado por el virus de la hiperextensión abdominal. Con lo que queda demostrado, de forma empírica, que el cargo de presidente del Athletic Club ENGORDA, con independencia de que te ayuden a alcanzarlo los oscuros poderes de las mafias constructoras o los del Partido del Negocio Vasco.

Urrutia capitánPero será mejor que vayamos situando las cosas en su contexto. En su carrera como futbolista profesional, que consagró en exclusiva al Athletic entre 1988 y 2003, don Josu Urrutia Tellería disputó un total de 401 partidos oficiales y llegó a ser uno de los jugadores más reconocidos de su generación. Le vemos aquí en una imagen de sus primeros años en activo, fino como la varilla de un paraguas, con su pantalón ‘Kappa’ negro colocado al modo Steve Urkel, casi subido hasta los sobacos… Quizá no pudiese competir en ‘glamour’ con otro icono contemporáneo como fue Julen Guerrero, pero su valía futbolística, su honradez y su celo profesional le convirtieron en uno de los jugadores emblemáticos del Athletic de entresiglos.

La dureza del fútbol de élite le conminó a pasar casi en blanco su última temporada en activo a consecuencia de la descalcificación que padecían sus rodillas. En este momento, inequívocamente, se abre una etapa en la vida de cada futbolista profesional, cuando los focos se apagan, el reconocimiento social va menguando, y tus hazañas bélicas sobre el terreno de juego ya no son más que un bello recuerdo de tus mocedades. Además, con la tara de las rodillas no merecía la pena correr estériles riesgos para su integridad personal, pues el futbolista abandona, pero la persona continúa. Pronto, el bueno de Josu supo que ya no le quedaría ni la salida, digna por otra parte, de seguir matando el gusanillo con el equipo de veteranos. El adiós al fútbol, en su caso, tenía que ser obligatoriamente absoluto, y no parcial. Con estas premisas, Urrutia apostó por mejorar su formación, cursando un máster en ‘coaching’ y pasando después a trabajar en una consultoría de recursos humanos. Hasta que, como vimos en el capítulo anterior, en julio de 2011 alcanzó la presidencia del club de sus amores (foto).

Urrutia candidatoEs probable, por no decir seguro, que las partidas presupuestarias para Moët Chandon hayan sido desterradas de Ibaigane desde aquella fecha. Y es que, allá donde la Administración Macua (especialmente el cabeza de cartel y su delfín Juan Antonio Zárate), enarbolaron constantemente la bandera de la prepotencia, del engreimiento, del despotismo, del afán de protagonismo social y mediático, de amenazar con despidos a los empleados que se atreviesen a hablar de su relación con el ‘caso Iurbenor’, de pegar codazos como si se tratase de un sprint en el Tour de Francia a la hora de salir en las fotos de todos los saraos (funerales incluidos), de ponderar a los cuatro vientos todos sus, por otro lado cuestionables, logros, de amenazar a los medios de comunicación que no les bailaban el agua, de efectuar seguimiento personal a las publicaciones de periodistas (considerados desafectos) como Nika Cuenca y José Luis Artetxe, entre otros muchos desmanes…

La presidencia de Josu Urrutia está siendo radicalmente opuesta en lo referido a la proyección mediática. Con una periodicidad más o menos mensual, el mandamás comparece ante los medios, pero con un discurso lleno de vaguedades, remitiéndose de continuo a su manera personal e intransferible de entender el romanticismo inherente al Athletic. Y esto ha provocado un síndrome de alopecia prematura entre todos los periodistas que cubren la actualidad rojiblanca, que tienen que tirarse de los pelos para poder extraer un titular digno dentro de una estructura de discurso tan sumamente huera. En suma, lejos de la grandilocuencia reiterativa, cansina, y a veces digna del mejor Goebbels, de su antecesor, el ‘panaderito de Lekeitio’ está protagonizando un mandato ciertamente plano y anodino. Aunque eso sí, desde la discreción y el anonimato casi general de toda su junta directiva. Una gestión silenciosa, qué duda cabe, que le ha reportado el sobrenombre de ‘El Mudito. El espíritu del grandioso ‘Pataliebre’, el actor conquense Julián López (quien, por cierto, es un reconocido athleticzale), parece haberse adueñado de Urrutia, o acaso deberíamos decir del Departamento de (In)Comunicación que trabaja para él…

Pero, y en esto sí que coinciden los dos últimos presidentes, el antiguo capitán, a pesar de los pesares pesarosos y pesados, también ha ido ampliando su perímetro. Siendo su caso más doloroso si cabe para aquellos que practican la idolatría, y que tienden a idealizar a sus héroes deportivos de la infancia. ¡Qué demontre! Resulta todo un ‘shock’ ocular contemplar el estado actual de ciertas viejas glorias, y aunque don Josu aún no llega ni de lejos a estos niveles de degradación, es cierto que las imágenes hablan por sí solas.

Presidente

En la imagen de la izquierda, resulta inevitable dirigir la mirada hacia la amplia papada, si se me permite el ripio. Por su parte, el retrato de la derecha ya muestra a las claras la expansión irrefrenable de un Urrutia que va adquiriendo un cierto y razonable parecido con Richard Gere. Pero, cada vez menos con el viejo capitán (suspiro)…

En fin… Renovado gratuitamente su compromiso presidencial hasta 2019, tras no encontrar rival en las urnas (tal cual; así está el patio), sólo cabe esperar que la cosa no se vaya de madre. Y si bien su cintura nunca volverá a ser tan esbelta como en sus años de gloria, Urrutia es consciente de que la elegancia no la da el vestir. Por eso, resulta incluso gratificante que de vez en cuando se deje caer por Lezama paseando en jeans, un ‘top’ de campechanía, miren ustedes…

DM Walker, que por tendencia natural desconfía de toda aquella persona que lleve uniforme o sotana, añora al antiguo futbolista. Aunque esto cabría hacerlo extensible a la totalidad del fútbol (odio eterno al fútbol moderno). El hábito no hace al monje, Josu. Y si bien el Partido del Negocio Vasco te hizo la campaña para llegar a presidente, tú puedes derrotar al virus XXL. Puedes, debes y lo harás. No es el virus más grande contra el que habrás tenido que vacunarte desde 2011, y en tu lugar de trabajo diario existe gente que te está chupando la sangre sin que tú te enteres.

Abre las ventanas, deja correr el aire. Que se vaya el olor a naftalina. Deja de rodearte de ineptos, de pelotas que no sirven AL Athletic, sino que se sirven DE él. De gente cuya remuneración mensual está muy por encima del trabajo que dedican para lograrla. Preocúpate personalmente en poner fin al servilismo y a las desigualdades que imperan en Ibaigane. Lleva la auténtica justicia a tus empleados. Consigue ser querido y respetado fuera del campo como lo fuiste dentro del mismo, y que no te preocupe dejarte barba de dos días. Olvida los nudos de corbata, que no te ate nada ni nadie. Pero, por lo que más quieras, no te entregues al exceso como el señor García. Que todavía hay clases, carajo.

¡No te rindas, Josu! ¡Y no dudes en pedir ayuda a este humilde blogger y a sus compañeros de destrozando el armario para lo que necesites!

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