Los asesores políticos tienden a la uniformidad de vestimenta de sus representados…. ejemplos claros son Ángela Merkel – con sus trajes sobrios -, y el presidente de Estados Unidos – Barack Obama – traje negro, corbata y camisa blanca de fondo -. En las últimas elecciones hemos sido testigos del juego del traje: si eres supuestamente de izquierdas: los líderes vestirán camisa blanca y pantalones vaqueros. Si eres de derecha, moderada o extrema:  traje, corbata… los jóvenes se camuflan un poco más, “hay que pasar desapercibido”. Los tirados o supuestos antisistema: camisa, de vez en cuando de rayas – ocasiones importantes -, pero en la mayoría de los casos, el niqui viejo y de color variable: denota personalidad.

Se da la paradoja de que existen ciudadanos avanzados que saben ver más allá de la factura del ropaje que porta el representante de turno. La honestidad suele viajar a nivel internacional, pero un ejemplo claro cercano es David Fernández…. el portavoz de la CUP en el parlamento catalán, elegido político más valorado en la cámara: vestimenta apolítica, sinceridad ciudadana.

David Fernández

 

 

Pepe Mújica

 

 

Beppe Grillo

 

Los comunicadores políticos del gran partido del país, desolados por los últimos resultados, se han puesto manos a la obra para recuperar su prestigio ante la ciudadanía. La supuesta reconquista democrática no sólo se centra en poder escuchar a los ciudadanos… – la mejora de la comunicación como nuevo mantra -, sino en un cambio radical de imagen.

Los profesionales que componen la plantilla de redactores de investigación de Destrozando el armario han tenido acceso a un documento clasificado como TOP SECRET por los partidos mayoritarios: “La imagen perfecta para la recuperación de la confianza y del poder será”:

 

Equipo de campaña del partido

 

Recuerda: ¡¡¡AHORA, HARÁN EL BOBO Y NO LA GUERRA!!!

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